25 agosto 2010

ARMAS & SEGURIDAD


El cine yankee bien sirve para ilustrar que la vida, la libertad y la propiedad son el credo trinitario de los Estados Unidos, de ahí que las armas sean un derecho constitucional concebido para asegurar el respeto a la ley y al derecho de cada particular. Recomiendo la película Gran Torino, que en este sentido es bastante aleccionadora. En el film el protagonista, Walt, sale rifle M1 Garand en mano a escarmentar a unos pandilleros que han invadido su jardín. Lo cierto es que en España, que en sus tiempos fue un país donde cada paisano guardaba un arma en el sótano o en el desván, cualquiera que tenga la temeridad dentro de los convencionalismos que rodean al ámbito académico de mostrarse partidario de liberalizar el uso de armas de fuego debe tener por seguro que será reprochado con el tono de una reprimenda como dirigida a un infante que no sabe lo que dice, cuando no identificarán al que pronunció tal aseveración con banderas confederadas, whiskey de Tennessee y duelos al caer el día en las calles polvorientas de un pueblo de Tejas.

Lo cierto es que en este país el tema de las armas es tabú. Un servidor, que veía con cierto escepticismo la tenencia de armas, ha pasado a ser un ferviente partidario de la Second Amendment. Dicen que Dios creó a los hombres y Samuel Colt lo hizo iguales. Me aventuraré a decir que tal vez la seguridad que proporciona una pistola compensaría la
mano larga de ciertos indeseables con sus parejas. Lo que sí sé a ciencia cierta es que la policía, para bien y para mal, no es ubicua. También que el excesivo celo policial y la obsesión por la video-vigilancia conducen a menos libertad. Ocurre que en este país se valora más la seguridad que la libertad. Benjamin Franklin, uno de los redactores de la Constitución federal, dijo en cierta ocasión que quienes pueden renunciar a su libertad esencial para obtener una pequeña seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad.

Centrándome en lo de las armas, no por que exista un derecho constitucional o legalmente reconocido a la tenencia de armas tiene por qué haber menos (o más) seguridad. La ciudad de El Paso, en la frontera exterior de los Estados Unidos es la más, o de las más, seguras del país, pertenece al Estado de Tejas, cuyas leyes son bastante laxas en materia de control sobre la tenencia de armas. Si cruzas la frontera con México, un país más restrictivo con la tenencia de armas que sus vecinos norteños -el artículo 10º de la Constitución mexicana reconoce el derecho a la tenencia de armas-, y te internas en las calles de Ciudad Juárez sabe Dios como volverás a casa. El mismo ejemplo vale para Detroit, una de las ciudades más violentas de América, y cualquier ciudad canadiense de la fronteriza Provincia de Ontario. Se alega en detrimento del derecho a poseer armas que Canadá es un país seguro por que son restrictivos con las armas, pero lo cierto es que los canadienses tienen un derecho a portar armas legalmente reconocido por la mayoría o por todas las provincias. Sin embargo nadie habla de los asesinatos u homicidios en Canadá, o aquí en el Viejo Continente, de los crímenes donde por el medio hay armas de fuego cometidos en países tan enamorados de las armas como Suiza, Suecia, Finlandia, Austria o Noruega -en cuya capital, Oslo, se entrega el Nobel de la Paz, ironías-. Suiza es un país donde cada ciudadano tiene el deber de guardar en casa el completo equipo de combate junto con el rifle de asalto reglamentario y sin embargo Ginebra registró en 1993 tantos crímenes como Nueva York en un día. Jamaica es un país violento y no existe el derecho a poseer armas de fuego. Esto demuestra que no es problema de cuan fácil sea conseguir un arma, o de cuantas armas legales existan en todo el país. No es un problema de las armas en sí, sino de la gente que las utiliza, es una cuestión de mentalidad y de nivel de vida. En Suiza o Suecia los incidentes con armas son bastante menos habituales de lo que se piensa, precisamente por que la posesión de un arma no implica un aumento de los delitos y un recrudecimiento de la violencia en las calles: no necesariamente en países con un alto nivel económico, y por ende con una clase media considerable que goza además de un nivel cultural respetable. Resultado: las calles y barrios de las ciudades y pueblos de dichas naciones europeas son de las más seguras del mundo.

Actualmente España es, después de Japón, la nación del mundo con una legislación más restrictiva en materia de posesión de armas. Si tuviese que contestar con un monosílabo a la pregunta de si España es una sociedad preparada para la libre tenencia de armas sin duda que contestaría: NO. España no tiene una cultura de armas sustentada o bien en una consuetudo inveterata y por tanto arraigada como la que existe en América, fruto de la historia y la idiosincrasia nacional de aquel país, o en Suiza, producto de la existencia de un ejército popular sostenido mediante el reclutamiento forzoso. Antes de procederse a declarar que todos los españoles tienen derecho a disponer de un arma para su defensa personal, ya sea mediante ley o reforma constitucional al efecto, habrá que crear una cultura de armas destinada a garantizar la posesión responsable de tales artilugios de uso potencialmente mortal. Yo puedo asegurar el uso lícito y responsable de un arma, pero me gustaría creer que mi vecino también.

9 misivas:

  1. "habrá que crear una cultura de armas destinada a garantizar la posesión responsable de tales artilugios de uso potencialmente mortal."

    ¿y esto cómo se hace Andrés?

    Por otro lado, y esto no es una crítica, yo creo que lo que nosotros asumimos como derechos debe ser sustentado - es decir: mucha gente pregunta que "por qué" tenemos tal o cual derecho. Yo te podría decir que el tema de las armas tiene su justificación como derecho en la Biblia, pero claro, no todo el mundo cree -- entonces, en el derecho a la autodefensa es más probable -- en fin, que debemos trabajar más en eso de justificar por qué tenemos ciertos derechos.

    saludos

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  2. En el mundo anglosajón el uso de las armas se transmitía de padres a hijos. En Suiza la gente sabe manejar un arma debido a que existe el servicio militar. Para los que estamos en contra del servicio militar no hay más remedio para un país como España que el limitar el derecho a la tenencia de armas para aquellos que han recibido formación militar o paramilitar en un centro de adiestramiento de tiro como los que hay por todo el país.

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  3. Planteas un requisito muy realista, responsable y totalmente acertado. Precisamente hace mucho tiempo escribí un largo escrito sobre los derechos y la necesidad de adaptarlos un poco al liberalismo español: ningún país puede imitar absolutamente todo lo que hay en otro país. EEUU tiene un sistema digno de admiración, pero no cuela todo en España. Yo creo que los liberales españoles tenemos que desarrollar nuestro propio liberalismo, sin tener que necesariamente excluir otros, pero hay que ser realistas.

    De todas formas me parece, si mal no recuerdo, que eso que propones ya existe ¿o no? Es decir: en España los militares pueden tener armas, así como policías, y ciertas personas que, por ser muy públicas, necesitan esa protección.

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  4. No, una cosa es que un policía o un militar español disponga de un arma reglamentaria para su trabajo y otra es que pueda disponer de un arma personal guardada en su casa. En España hasta los policías deben sacarse un permiso de armas.

    Yo defiendo un modelo tipo suizo, que los militares, los policías y todo ciudadano que forme parte de la reserva o la milicia nacional puedan tener un arma, sea corta o larga, automática o no, en su casa sin mayores trámites burocráticos.

    Para más información aquí hay buenas respuestas;

    http://www.anarma.org/

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  5. El problema es que en España casi todo el mundo te asegurará estar en condiciones de usar un arma de manera lícita y responsable. Pero conociendo al hispanistaní medio, te aseguro que acabaríamos teniendo miles de muertos al año por arma de fuego. Primero habría que civilizarnos, y eso llevaría varias décadas, Andrés.

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  6. Tal como lo veo:

    1º. En "Gran Torino" Clint Eastwood no hacía justicia con el M1 Garand, sino que era asesinado por los pandilleros con sus armas de fuego, gracias a lo cual pudieron ser juzgados.

    2º. La mayor parte de los asesinatos, robos y demás se producen tomando por sorpresa a la víctima (por la espalda, cuando duerme, al abrirse una puerta de un autobús, en moto, en el coche...). De nada o casi nada sirve llevar armas encima en estas circunstancias.

    3º. Como bien apuntas, la libre posesión efectiva de armas de fuego tiene diferentes consecuencias según la cultura del país y ojo, según su nivel de renta. Es innegable que la miseria TIENDE a espolear (pero no siempre) una criminalidad que prefiere emplear armas de fuego.

    4º. Si se defienden simultáneamente políticas de liberalización del comercio de armas y del comercio de ciertas drogas (alcohol, cocaína, etc.) las consecuencias no son las mismas que si no tienen lugar estas últimas.

    Un país como España en el que la gran mayoría de la población es más burra que el mecanismo de un chupa chups, que por las noches muchos se ponen "hasta las orejas" y que sus políticos son de lo más mostrenco y mendaz, nos podemos imaginar el resultado...

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  7. No es verdad que los españoles no estan o estan menos "preparados" para tener libertad de tener armas que Suizos o americanos. Lo siento pero es una vision tipicamente socialista decidir que es bueno y que es malo para "el pueblo".

    http://etrusk.blogspot.com/2010/02/las-armas-son-las-culpables-de-los.html
    http://etrusk.blogspot.com/2008/04/test-del-autentico-sociata.html

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  8. Señor mío, no caigamos en la dialéctica misesiana de "comunistas todos"; yo no estoy hablando de lo que es bueno o malo para el pueblo, sino que es bueno o malo para mí. El resto de la gente que haga lo que dé la gana, pero permítame al menos defender mi derecho a que los demás no pisoteen mis derechos.

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  9. ¡oh no! Aquí tenemos ya un misesiano, al parecer: etrusk. ¡Qué barbaridad! Andrés: esto que te ha dicho etrusk no es nada: recibí un email anoche llamándome "marxista" y "leninista". Ver para creer...

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La educación y los buenos modales no tienen por que rivalizar con la libertad de palabra.

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