Entre todas las armas bélicas ideadas por el hombre hasta la fecha diría que las que realmente revolucionaron el arte de la guerra y supusieron un salto tecnológico cualitativo en los armamentos fueron el carro de guerra, el cañón, la ametralladora y el submarino. Ya en su día el submarino, que junto al destructor fue una de las dos grandes aportaciones españoles al campo naval, suscitó admiración y recelo a parte iguales. Los británicos lo veían un arma "condenadamente poco inglesa", en cambio el Almirante von Tirpiz lo recibió con entusiasmo, pues el submarino era la pieza perfecta para compensar las carencias de la Marina de Guerra Imperial, a saber, la inferioridad numérica de la flota de superficie en contraste con los acorazados de la "era Dreadnought", el poderoso músculo naval de la Royal Navy. Lo cierto es que durante la II Guerra Mundial el peso de las campañas en Europa, África, Asia y Oceanía recayó sobre los submarinos, los carros de combate, los grandes bombarderos estratégicos y los portaaviones. Acabada la última Gran Guerra e iniciada la Guerra Fría el submarino pasó a un segundo plano, de hecho el primer combate naval desde 1945 en el que participaría un submarino se produjo en 1971, con la guerra entre India y Paquistán.El submarino mantuvo el protagonismo perdido en la guerra pero en el cine. Al gran público le seducía la idea de una máquina bélica que pudiese atacar sin ser vista. Muy posiblemente a las tripulaciones de los convoyes aliados que se encargaban de abastecer a los soviéticos a través del septentrional puerto de Arkandelsk no le hiciese ni pizca de gracias hundirse en el gélido Océano Ártico. Creo que la misma reacción se daría entre los capitanes de las flotillas japonesas de suministro y de transporte que surcaban el Mar de Japón. El caso es que la II Guerra Mundial dio para muchas buenas películas bélicas. En Destination Tokio Cary Grant encarna a un capitán de un submarino que debe realizar una arriesgada misión de inteligencia naval. A aquella le siguió Hellscats of the Navy, una cinta prescindible inspirada en la película de Grant, con Ronald Reagan en el papel principal, de ahí su principal y casi único atractivo. Sin embargo es en 1981 cuando la alemana Das Boot bajo la dirección de Wolfgang Petersen da el golpe de efecto en el cine bélico. Considerada como una de las películas bélicas mejor ambientadas de la historia del cine, la trama se centra en la vida de la tripulación de un submarino alemán durante la II Guerra Mundial. El mensaje de la película, marcadamente antibelicista, entronca con la carga ideológica de filmes contemporáneos como Apocalypse Now (1979), Platoon (1986), La Chaqueta Metálica (1987) o Nacido el 4 de Julio (1989). Como curiosidad en Das Boot hay un momento en que el submarino recibe orden de dirigirse al puerto de Vigo; Galicia, España. Lo cierto es que mi ciudad natal fue base de operaciones de los submarinos alemanes que patrullaban el Atlántico, incluso en cierta ocasión el Bismarck recaló en la ría para aprovisionarse. Petersen no se molestó en idear una maqueta a escala de la ciudad en torno a los 1940, no; la ciudad se muestra de noche, en la lejanía, con el resplandor de las luces de las casas de la costa...todo ello con un toque de guitarra flamenca sonando de fondo.
Se podría decir que desde Das Boot no hubo más películas de submarinos que merezcan la pena. En 1990 Alec Baldwin y Sean Connery nos agasajan con una buena interpretación y una trama entretenida ambientada en la Guerra Fría, dirigida por John McTiernan: La Caza del Octubre Rojo. Hacia 1995 el exitoso productor Jerry Bruckheimer nos presenta Marea Roja, con Gene Hackman y Denzel Washington como protagonistas antagónicos al mando de un submarino nuclear que tiene por argumento central el ya presente en The Bounty (1984): un motín a bordo del buque que pone en peligro la misión. La fórmula de Marea Roja de enfrentar al personaje de Hackman con el de Washington, combinando escenas de acción y de suspense y el prodigio musical de Hans Zimmer al frente de la banda sonora, funcionó a las mil maravillas. Con razón la película fue candidata a tres Oscar en 1995; a mejor montaje, sonido y edición de sonido. La última película que tuvo como protagonista a un submarino fue U-571 (2000), inspirada en el argumento de Duelo en el Atlántico (1957) -Oscar a Mejores Efectos Especiales- sólo que en este caso el destructor americano es sustituido por un submarino americano de la I Guerra Mundial que tiene por misión robar de un submarino alemán la máquina de cifrado Enigma. Muchos actores famosos, hasta un cantante famoso como Jon Bon Jovi, buenos efectos especiales y mucha acción...pero por dejar de verla no se pierde mucho.
Si tuviese que recomendar alguna película para los aficionados a los submarinos sin duda que elegiría Das Boot -6 nominaciones a los Oscar- y Marea Roja -3 nominaciones-. Duelo en el Atlántico tiene su aquel, pero yo sólo el daría la medalla de bronce. Por cierto que Das Boot tuvo una secuela llamada en España Das Boot 2 La última misión; tediosa y carente de los puntos fuertes de la película original.
Pues yo lo que recomiendo es la lectura de la novela "La caza del Octubre Rojo", muchísimo mejor que la película. De hecho en el film te pasas media cinta lamentándote por la sustitución de Harrison Ford por Alec Baldwin y la otra media por el escaso protagonismo de Sean Connery.
ResponderSuprimirOtra gran película con submarino es "La hora final" ( 1959 ) de Stanley Kramer, con Gregory Peck y Ava Gardner.
Marea Roja es excepcional hasta que se produce el motín; a partir de ahí decae un montón, la trama llega a hacerse aburrida. En mi opinión, La Caza del Octubre Rojo es superior en el conjunto, ¡y dicho sea de paso, el prodigio de Basil Poledouris no desmerece al de Hans Zimmer!
ResponderSuprimirVolviendo a Marea Roja, ¿quién tenía razón, Gene Hackman o Denzel Washington? La tenía Hackman en todo excepto en una cosa: para disparar los misiles era realmente necesario el asentimiento del primer oficial. Washington puso en riesgo la seguridad de los EE. UU. al demorar caprichosamente el lanzamiento ordenado.
Totalmente de acuerdo, pero déjeme decirle que Marea Roja tiene una escena logradísima: la del Akula que persigue al USS Alabama, le dispara un torpedo que le daña la propulsión y la nave desciende a profundidad de aplastamiento. Para mí ese momento es el mejor de la película. Luego lo del motín para mí tiene su cosa.
ResponderSuprimirEn cuestión de bandas sonoras el Himno al Octubre Rojo es sencillamente genial, pero aún con esas me quedo con la banda sonora de Zimmer.
Ah, para mí el Capitán Ramsey tenía razón. Eso es todo.
Pienso lo mismo, la mejor película de submarinos es "Das boot", creo que es la que mejor retrata la claustrofobia de estar encerrado en un U-Boot, es algo que está bastante bien logrado; qué angustia cuando los hunden en el estrecho de Gibraltar. La música también es bastante buena.
ResponderSuprimirAunque la versión del director dure tres horas y media no se me hizo pesada en absoluto.
Amigos!!! y seguidores de peliculas de subamrinos, por favor recuerden la gran pelicula K-19 esa si fue en mi opinion la mejor pelicula, sin olvidar que fue un hecho veridico.. gracias.
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